De todas las variedades de vino, la que cuenta con más entusiastas es fácilmente el tinto: Caracterizada por sus sabores fuertes y oscuro color, es el vino más ampliamente representado y, para algunos, el único que se dignan a tomar. Pero, ¿Cuáles son las diferencias entre los tipos de tinto? ¿Son todos iguales, o al menos parecidos, o existe algo que deberíamos saber a la hora de elegir un tinto? He aquí un listado de las más comunes y sus características.

  • Cabernet Sauvignon: Junto con el Merlot, es la variedad más común de tinto. Es producido por todo el mundo, pero no suele considerarse el mejor vino. Suele ser fuerte de sabor, y en algunas variaciones incluso ácido. Para algunos su mejor elemento es su cuerpo, que suele ser firme siempre que no sea un vino muy joven. Suele usarse para acompañar carnes rojas.
  • Merlot: Suele considerarse fácil de beber. Su sabor es relativamente suave, y su textura intermedia. No es tan ácido como el Cabernet, lo que permite usarlo para acompañar cualquier comida. Es considerado el Chardonnay de los vinos tintos.
  • Pinot Noir: Uno de los tipos más difíciles de producir, pero también de los más queridos. Su estructura es delicada y fresca, y suele ser bajo en acidez y tener tonos frutales. Suele usarse para acompañar carnes blancas, sobre todo el salmón, y la comida japonesa.
  • Syrah: Conocido también como Shiraz, es una de las variaciones más famosas de Australia, aun cuando se produce por todo el mundo. Suele tener sabor a frutas del bosque, con tonos de especies. Ocasionalmente, según el barril en que se guarde, puede tomar incluso un sabor a café. Se suele usar para acompañar carnes.
  • Malbec: Originario de la región de Bourdeax, en Francia, este vino también suele ser producido en Argentina, Chile, Australia, y EEUU. De sabor suave y color fuerte, suele acompañar carnes rojas.