De las regiones del Perú, existe una sola de altísima importancia para los amantes y entusiastas del vino. Esta es, por supuesto, Ica: La meca del vino peruano, y de donde provienen los más exquisitos vinos de la nación.

Si bien los primeros viñedos del Perú estuvieron en Cusco, la altura de la zona resultaba problemática para las plantaciones, lo que hizo que eventualmente se buscaran zonas más bajas y cercanas al mar para las plantaciones. Con esto se empezó a desarrollar una industria vinícola en Ica, zona cálida e irrigada por ríos provenientes de las montañas, la cual eventualmente se convirtió en la meca de los vinos para el Perú.

Conociendo esto, no debe resultar sorprendente que sea precisamente en Ica donde se encuentran hoy en día la mayoría de los viñedos de importancia de la nación. De entre todos sus productos, los más importantes, y aquellos que ningún entusiasta se puede quedar sin probar, son:

  • Quebrada de Ihaunco: Hecho con uvas Quebrada, traídas por los españoles y hoy en día poco usadas en Europa, Quebrada de Ihaunco es un vino rojizo de aromas complejos. Las mismas uvas son también utilizadas para producir Pisco.
  • Intipalka: Una de las marcas más producidas en el Perú, y uno de los vinos más exportados, el Sauvignon Blanc de esta hacienda trae sabores cítricos, lo que lo hace un excelente acompañante para un plato de ceviche.
  • Don Manuel: Uno de los vinos más duros de la hacienda Tacama, Don Manuel suele ser usado para mezclas. En Ica es producido usando uvas Tannat, originarias de Francia.
  • Luna Negra: Este vino rose, de la mano de Roca Rey, se caracteriza por su color intenso y sus sabores frutales, particularmente los toques de fresa y frambuesa.
  • Doña Ana Chardonnay: De Frederic Thibaut, es uno de los Chardonnay más serios de la nación. Su aroma tiene tintes de plátano, piña, y almendras.